miércoles, 19 de diciembre de 2012

LA VOZ

"Quiero tu voz". Esta fue la frase estrella que perduró durante la fase inicial (las audiciones a ciegas) del programa "La voz".

La voz es un talent show que se caracterizaba por eso mismo, por elegir a los candidatos en cuestión teniendo en cuenta solamente las aptitudes vocales, sin prevalecer el físico por encima de nada. Esto lo conseguían mediante un jurado formado por cuatro cantantes de contundente éxito musical que, dando la espalda al concursante y sin verle, decidían si girarse o no para que, en consecuencia, dicho participante formara parte de su equipo.

En España el jurado ha estado formado por Melendi, Malú, Rosario y David Bisbal, teniendo cada uno de ellos un total de 14 concursantes que, empleando todas sus armas en distintas fases, lucharían por llegar a la final, final que se disputa hoy miércoles 19 de diciembre. 


"La voz" ha supuesto una revolución dentro del formato de talent show, emulando a antecesores como "Operación triunfo", "American Idol", "Factor X" o "Número 1". Se ha emitido en países tan dispares como Países Bajos (de donde procede el formato), EEUU, México, Bulgaria, Portugal, Rumanía o Polonia, y próximamente se estrenará en 30 países más.

Por los jurados de los distintos países han pasado cantantes de la talla de Tom Jones, Christina Aguilera, Paulina Rubio, Alejandro Sanz, Delta Goodrem, Seal o Will I Am. 

El hecho de ser programas tan mediáticos hacen que las futuras estrellas jueguen con ventajas e inconvenientes. Ventajas tales como que el éxito les vendrá casi rodado por haber surgido de una plataforma televisiva, éxito merecido en muchos casos, por otra parte y sin lugar a dudas. E inconvenientes como que el éxito de estas plataformas, sobretodo y por alguna extraña razón para los ganadores, es efímero. Recordemos el caso de Rosa López de la primera edición de OT en España o Ainhoa de la segunda edición, cantantes que siguen en activo pero que se merecieron mucho más, y eclipsadas en muchos casos por segundos o terceros ganadores de sus respectivas ediciones como David Bisbal, David Bustamante, Chenoa, Manuel Carrasco o Vega.

Para los fans incondicionales de la música, "La voz" ha supuesto un descubrimiento de voces muy peculiares como la ya citada en otro post Neus Ferri (que se quedó a un pasito de la final) perteneciente al equipo de Melendi, Maika Barbero (catalana también del equipo de Melendi y que nos deleitará con su característica voz esta noche en la final), o Rafa Blas, del equipo de David Bisbal, que ha dejado claro que en España también se escucha rock o heavie.


Han pasado muchísimos cantantes, con voces dulces, rasgadas, potentes, cantando en inglés, español, incluso francés. Quizás alguna de ellas tendría que haber llegado más lejos, pero lo que está claro es que este formato de programa ha supuesto para muchos de ellos una puerta muy importante en su carrera musical, que millones de aspirantes y gente que intenta abrirse paso en esto del mundo de la música desearía.



Desde aquí, y mostrando la más humilde de mis opiniones, creo que "La voz", que era lo que buscaba este programa, es Maika Barbero, por actuaciones como la que voy a dejar retratada en el siguiente vídeo.

Así que mucha suerte para Maika. Y enhorabuena por haber cumplido su sueño, llegar a la final. Esperemos que consiga dar otro paso más ganándola.



Maika Barbero - Still Loving You - (05-12-2012) - Vìdeo Dailymotion





RÉQUIEM

Descanso. Eso es lo que significa "Réquiem" en latín. Y cuando muchos de nosotros pensamos en esta palabra, seguro que nos vienen a la mente imágenes quizás relacionadas con la muerte, con el fin de la vida actual que vivimos, o con el inicio de una nueva etapa que quizás empiece cuando dejemos de existir.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, "Réquiem" también es una "composición musical que se canta con el texto litúrgico de la misa de difuntos, o parte de él".


Relacionando esta palabra con el tema que concierne al blog, que no es más que el tema musical, tengo que decir que el término "Réquiem" pinta más de un pentagrama en mi cabeza.


Una de mis películas favoritas es "Réquiem por un sueño", protagonizada por Jared Leto (actualmente componente de la banda "30 seconds to Mars") y Jennifer Connelly. Drama desgarrador sobre las drogas que dejó en mi particular lista de canciones emblemáticas su banda sonora, compuesta por Clint Mansell. Desde la primera hasta la última nota pone los pelos de punta, definiendo casi a la perfección cada escena de la película... Incluso puedo decir que produce sensación de caos, desesperación, apocalipsis incluso...





Siguiendo con la estela musical, tengo que decir que "Réquiem" es el título de un tema de una de mis cantantes favoritas, Vega. Esta cordobesa de 33 años, salida de la segunda edición de Operación Triunfo, ha sabido labrarse una carrera impecable y muy prometedora a base de esfuerzo y muchísima personalidad en todas y cada una de sus composiciones. Cantautora y con bastantes influencias de pop, indie y blues, posee una voz de lo más personal, caliente y melódica que describe con sentimiento cada uno de sus temas. "Réquiem" pertenece a su quinto álbum de estudio, "La cuenta atrás". Quizás la letra no habla tanto de la muerte, pero si posee ciertas metáforas que hacen pensar más en una muerte interior tras perder algo querido que en la propia muerte carnal y física tal y como la conocemos...




Y ya para acabar, y centrándome en el significado en latín de la palabra que da título al post de hoy, hablaré de un tema de la que es, hoy en día, mi cantante favorita y, personalmente hablando, creo que una de las mejores voces que ha dado el actual panorama musical español. Mónica Naranjo compuso "El descanso", perteneciente a su álbum llamado "Tarántula". Ella misma afirmó que estaba dedicada a su hermano fallecido hace ya algunos años. Al escuchar la canción podemos saborear paz, calma, una canción que, sin poseer partes cantadas, simplemente con algún susurro y la música de fondo...llega al alma, que de eso se trata, y más cuando lo dedicas a alguien que ya no está...





Seguro que, alguna que otra vez, y sin que suene drástico o tétrico, te has imaginado el día de tu funeral, y quizás también hayas pensado en la música que te gustaría que sonara, con la que irías de la mano hacia una eternidad...