viernes, 21 de diciembre de 2012

APOCALIPSIS

El 21 de diciembre ya pasó y, según hemos podido ver y comprobar con nuestros propios ojos y sentidos, los mayas estaban equivocados en lo que al fin del mundo se refiere. O quizás no lo estaban tanto. 

Mucho se ha hablado, especulado e imaginado sobre cómo hubiera podido ser el fin de nuestros días en el caso de que hubiera llegado. Lluvia de meteoritos, alineación de planetas, sufrimiento, caos, desastres naturales e incluso ataques zombies pasaron por nuestra imaginación en un día como el de ayer. El mundo físico en sí no ha acabado, pero quizás estemos ante un nuevo ciclo, imperceptible de momento.

Nada de esto ha ocurrido, claro está. Seguramente ayer fuera el último día de muchísima gente que, por desgracia, tuvo que partir para siempre. Pero nosotros seguimos vivos, yo sigo escribiendo y tú quizás me has elegido para leerme. Y lo que leerás a continuación es ese tipo de música que podríamos escuchar si ese temido fin del mundo llegara...


Una de las primeras canciones (canción emblemática donde las haya) que se me viene a la mente (y seguro que a muchos de vosotros también) es el primer movimiento de Carmina Burana, de Carl Orff. Puede que por el nombre no os suene...como puede que también, al escuchar las primeras notas e imaginaros el declive de la tierra, un escalofrío os recorra de arriba a abajo, con frases que se entrelazan en la canción como "La pobreza y el poder se derriten como el hielo ante tu presencia. Destino monstruoso y vacío, una rueda girando es lo que eres..."




Obra maestra donde las haya, de la mano del, a mi parecer, mayor maestro que ha existido en lo que a música clásica se refiere, tenemos el "Requiem" de Wolfgang Amadeus Mozart...Una pieza que te somete a tal tristeza que es indescriptiblemente bella, de principio a fin.





Y hablando de tristeza...¿hay algo más triste en el mundo de los pentagramas y sonidos que la sintonía de una marcha fúnebre? ¿Habría algo más triste, por otro lado, que despedir este mundo sin música que acompañara tal despedida? Juzgad vosotros mismos...




Y ya para acabar, dejo un tema que denota cierta inquietud en todas y cada una de sus notas. Mucho se habló de los mensajes subliminales que podía contener esta pieza del mágico Mike Olfield. Sin demostrar si contiene o no esos mensajes ocultos, lo que sí sabemos es que produce cierto terror pensar en ese supuesto caos apocalíptico acompañándolo de este tema, el famosísimo "Tubular bells", BSO, por otra parte, de la espeluznate "El exorcista".




Y, sin más preámbulo, os deseo una buena noche del que quizás sea el principio de una nueva vida que nos toca vivir. CARPE DIEM